Una de las preguntas que nos solemos hacer a la hora de elegir una crema solar es qué factor de protección me compro para que me coja el sol pero no me queme?

Te vamos a dar unas pautas para identificar el factor de protección solar que necesita tu piel para evitar las quemaduras.

Según el fototipo

¿Qué es el fototipo?

Se conoce como fototipo a la capacidad de la piel para asimilar la radiación solar. Su clasificación oscila entre I y VI (fuente: Wikipedia).

Ya sabemos lo que es el fototipo de la piel, ahora nos toca averiguar cuál es nuestro fototipo para poder proteger nuestra piel de la radiación solar:

  1. Fototipo I: las personas de cabello pelirrojo y piel muy blanca que se quema con mucha facilidad y, por mucho que se tome el sol, no se broncea.
  2. Fototipo II: las personas de cabello rubio y piel clara, que se queman con facilidad y, al igual que el fototipo I, no se broncean.
  3. Fototipo III: las personas de cabello castaño y piel clara, que somos la mayoría, que se queman con facilidad, poniéndose la piel roja primero y después se broncean de forma progresiva.
  4. Fototipo IV: las personas de cabello castaño y piel mate, que no suelen quemarse y se broncean con facilidad.
  5. Fototipo V: las personas de cabello castaño oscuro y piel mate, que se queman ocasionalmente y se broncean al máximo.
  6. Fototipo VI: las personas de cabello oscuro y piel oscura que no se queman nunca.

Cremas solares Tu Cosmética

Según el lugar de exposición

  • Las pieles extremadamente sensibles, son de fototipo I
  • Las pieles sensibles, son de fototipo II y III
  • Las pieles intermedias, son de fototipo IV
  • Las pieles resistentes, son de fototipo V y VI

Una vez clasificadas la pieles por su sensibilidad, las exposiciones dependerán, principalmente, del lugar donde estemos expuestos al sol, pues el sol no incide del mismo modo en nuestra piel en todas las altitudes.

  1. En el jardín (o piscina) la exposición será moderada:
    • protección alta (SPF30-50) para pieles extremadamente sensibles,
    • protección media (SPF15) para pieles sensibles,
    • protección baja (SPF6) para pieles intermedias y resistentes.
  2. En el mar la exposición será más importante:
    • protección muy alta (SPF 50+) para pieles extremadamente sensibles,
    • protección alta (SPF30-50) para pieles sensibles,
    • protección media (SPF15) para pieles intermedias
    • protección baja (SPF6) para pieles resistentes.
  3. En la montaña la exposición será extrema:
    • protección muy alta (SPF 50+) para pieles extremadamente sensibles y pieles sensibles,
    • protección alta (SPF30-50) para pieles intermedias
    • protección media (SPF15) para pieles resistentes.

Además, los expertos recomiendan ducharse y secarse después de cada baño en la playa o en la piscina, pues las gotas que quedan en la piel secándose, provocan un «efecto lupa» y al evaporarse, deshidratan la piel. En la playa, la sal que se queda sobre la piel puede ser muy agresiva para la misma.