El verano es la época por antonomasia en la que se toma el sol. El bronceado nos da un bonito tono de piel que nos favorece y estimula la síntesis de vitamina D. Pero hay que tomarlo de manera racional y moderada para evitar efectos indeseables como el envejecimiento prematuro, manchas en la piel y otros.

La mayoría de nosotros queremos broncearnos durante el verano y buscamos conseguir el tono ideal que dé un aspecto bonito y saludable a nuestra piel. Para conseguirlo la piel debe estar preparada en las mejores condiciones. Los primeros pasos son muy importantes:

  1. Exfoliar la piel para eliminar las células muertas y regenerar la epidermis.
  2. Hidratar la piel de manera profunda (mascarilla y crema hidratante) para aportar los nutrientes necesarios para que la piel luzca suave, uniforme y luminosa.

Una vez preparada la piel, sólo queda tomar el sol de forma progresiva.

Bronceado saludable Tu Cosmética

Hay que hidratarse también por dentro, bebiendo agua especialmente en verano y cuando las temperaturas son más elevadas. Beber 8 vasos de agua al día es lo recomendado (entre 1,5 y 2  litros al día). También hay que aplicarse cremas de protección solar con el SPF adecuado según el fototipo de nuestra piel.

Estos 2 sencillos pasos evitarán que no nos deshidratemos en verano y que nuestra piel consiga un bronceado saludable.

Alimentos clave que no pueden faltar

Alimentos que contienen:

  • vitamina A: zanahoria, melocotón, mango, albaricoque, melón, fresas, cerezas, papaya, sandía, frambuesa, tomate, brócoli, calabaza, remolacha, espinacas, acelgas, lechuga y pimientos.
  • vitamina B: productos integrales como pan, arroz o pasta.
  • vitamina C: naranja, limón, mandarina, pomelo, kiwi, mora, grosella, guayaba, fresa; coliflor, berro, col, soja, patata, tomates, perejil, pimientos.
  • vitamina E: aceite de oliva, de girasol o de soja, germen de trigo, maíz, aguacate y yema de huevo.
  • ácidos grasos Omega3: aceites vegetales, pescado azul (salmón, atún, sardinas, caballa, anchoas,…) y frutos secos.
  • minerales esenciales como el hierro y el cobre: lentejas, carne roja, almejas y mejillones.

Una alimentación sana y equilibrada nos ayudará a mantener una piel saludable y un bonito bronceado. Para ello también puede ayudarte la nutricosmética.